La nave Orión desafía el calor extremo de 2700 ºC y un amerizaje de alta precisión en el Océano Pacífico, en uno de los momentos más esperados de la nueva era lunar. Todos los detalles y horarios
Artemis II encara su prueba más dura: el regreso de Orión a más de 40.000 km/h y temperaturas que rozan los 2.700 ºC. La misión pone a prueba sistemas, tripulación y procedimientos en un reingreso que exige precisión máxima para un amerizaje controlado en el Pacífico frente a la costa de San Diego.
Cómo será el regreso de la nave Orion a la Tierra
Según la NASA, el splashdown está previsto para las 20:07 EDT —21:07 en Argentina— y marcará el cierre de una travesía de diez días. El descenso se espera con atención por el bloqueo temporal de comunicaciones mientras Orión atraviesa la capa de plasma generada por la fricción con la atmósfera.
Orión regresará tras completar más de 1.100.000 kilómetros recorridos alrededor de la Luna, distancia inédita para una tripulación. Los cuatro integrantes —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— afrontan la maniobra que exige un ángulo de entrada de -5,8°: demasiado plano o empinado comprometería la misión y seguridad.
El escudo térmico, con una base de titanio y 186 bloques de Avcoat de 3,8 cm de espesor, es clave para aislar a la tripulación. Tras Artemis I, la NASA detectó desprendimientos de material carbonizado y ajustó la trayectoria de reingreso para acortar la exposición al calor y reducir el desgaste del blindaje.

La maniobra final de la nave Orion
La agencia coordina un dispositivo de rescate con C-17, helicópteros y apoyo desde Pearl Harbor para cubrir una franja de 3.704 km en el Pacífico. “Estamos aún trabajando con los militares para garantizar que, si hay un evento fuera de lo nominal, tengamos fuerzas de rescate listas para ir al sitio del aterrizaje no nominal”, advirtió Villarreal.
El frenado comienza con la separación del módulo de servicio y el desprendimiento de la cubierta frontal a 7.620 metros, donde se abren paracaídas pilotos. A 2.900 metros se activan los principales que bajan la velocidad de más de 500 km/h a alrededor de 27 km/h. Doce simulaciones validaron el procedimiento antes del vuelo real.
Rick Henfling dijo que los equipos “están observando cosas que puedan afectar los sistemas de guía, navegación, control y propulsión”, subrayando la vigilancia sobre software y sensores en la fase crítica. Si el amerizaje es exitoso, Artemis II consolidará avances técnicos y allanará el camino hacia Artemis IV y el intento de alunizaje humano previsto para 2028.

