La entidad expresó su profunda preocupación por el desempeño de los alumnos en Matemática, Lengua y Ciencias. La evaluación determinó que la Argentina tuvo su peor resultado de los últimos 20 años y quedó en el puesto 72 de 91 países.
La Academia Nacional de Educación hizo fuertes advertencias tras el informe de las Pruebas PISA en alumnos argentinos: “Estos resultados deben ser atendidos con extrema urgencia. La educación de las presentes y futuras generaciones es una tarea de hoy que nos compromete a todos”.
Desde la entidad expresaron su “profunda preocupación por el desempeño de los alumnos argentinos en Matemática, Lengua y Ciencias, que vuelve a poner de manifiesto la magnitud de los desafíos que enfrenta nuestro sistema educativo”.
La Argentina tuvo su peor resultado de los últimos 20 años en la evaluación y terminó en el puesto 72 sobre los 91 países que participaron del examen. Los estudiantes argentinos alcanzaron 367 puntos en Matemática, 389 en Lectura y 393 en Ciencias. En Matemática, el 76% no alcanzó el nivel mínimo de desempeño. Estos resultados empeoraron respecto de los obtenidos en 2022.
Los datos surgen del informe “¿Cómo le fue a Argentina en PISA 2025?”, de Argentinos por la Educación, elaborado por María Sol Alzú, Martín Nistal y Lucía Vallejo a partir de los resultados publicados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Desde la entidad liderada por José María La Greca mencionaron, luego de los alarmantes resultados de las Pruebas PISA, que en 2023 “ante la crisis educativa que atravesaba el país” expresaron la declaración “La educación es una prioridad”, con reclamos a “los distintos sectores políticos y sociales a asumir compromisos concretos y sostenidos para recuperar la educación de los niños y jóvenes de nuestro país”.
Abarca “el fortalecimiento de los primeros años de escolaridad, la extensión de la jornada escolar, la vinculación del nivel secundario con el mundo del trabajo particularmente el sistema dual, la supresión del ingreso irrestricto a la universidad, el reconocimiento de modalidades innovadoras de educación asistida por las tecnologías digitales”.
Además de “la actualización de los estatutos docentes, el carácter esencial de la educación, el fortalecimiento de la formación docente, la derogación del artículo 97 de la ley 26.206 para permitir la publicación de los resultados de las evaluaciones por escuela, la administración eficiente de los recursos, la diversidad de ofertas formativas como expresión de la libertad de enseñanza y el respeto a la dignidad de las personas”.
Destacaron la necesidad de ampliar esa agenda y sumar temas: “Mayor autonomía a las escuelas estatales y privadas de manera que puedan definir su proyecto pedagógico, designar a su personal y organizar su presupuesto, con la correspondiente rendición de cuentas; desarrollar una cultura de la exigencia, el esfuerzo y la responsabilidad”.
También “establecer un examen integrador al finalizar la educación secundaria; evaluar a los aspirantes a las carreras docentes, y periódicamente, a los docentes y a las instituciones de formación docente; definir nuevos modos de financiamiento que aseguren, entre otros objetivos, una mejora de los haberes de los directivos y de los docentes que están al frente de alumnos”.
Destacaron que el país tiene “una extraordinaria diversidad de recursos propios, naturales y humanos, lo que supone enormes posibilidades de desarrollo”. Pero aclararon que esos recursos “no alcanzarán para construir una Nación próspera” si no se cuenta con “personas adecuadamente formadas para aprovecharlos, transformarlos y ponerlos al servicio del bien común”.
La Academia Nacional de Educación llamó a todos los sectores de la sociedad a “asumir un compromiso común y sostenido con la educación, dejando de lado intereses individuales y construyendo los acuerdos necesarios para recuperar los aprendizajes, fortalecer la enseñanza y ofrecer a las nuevas generaciones las oportunidades que necesitan”. Concluyeron: “Nuestros niños y jóvenes no pueden esperar. Su futuro es el futuro de la Argentina y ese futuro se construye hoy”.
La Academia Nacional de Educación investigará el impacto de la IA en la enseñanza
Con el objetivo de analizar el impacto de las tecnologías emergentes en la enseñanza, la Academia Nacional de Educación anunció la creación del Instituto de Inteligencia Artificial para el Overtake Educativo. Integrado por los especialistas Alberto C. Taquini (h), José María La Greca y Roberto Igarza, este nuevo espacio buscará estudiar cómo la inteligencia artificial, la conectividad y la nube transforman la organización, la arquitectura y el funcionamiento de la educación.
La iniciativa fue presentada durante la jornada “Overtake educativo: paradigmas para acelerar el cambio”, realizada en la sede de la institución. Durante el encuentro, se debatió sobre autonomía del aprendizaje, inteligencia artificial y modelos alternativos de enseñanza. Taquini enfatizó que la discusión central ya no pasa únicamente por introducir más tecnología en las aulas, sino por explorar las nuevas formas de organizar el aprendizaje que la tecnología hace posibles fuera del modelo tradicional.
El propósito central del nuevo instituto es investigar un modelo centrado en la persona que aprende en lugar de la institución que enseña. En este esquema, la inteligencia artificial asume tareas de explicación, ejercitación y personalización de contenidos, permitiendo que la intervención humana de los docentes se concentre en la orientación, la motivación y el acompañamiento para desarrollar aprendices autónomos.
Asimismo, la propuesta plantea evolucionar los métodos tradicionales de evaluación hacia un registro continuo de capacidades, aprendizajes y logros. En lugar de evaluaciones puntuales aisladas, se propone construir una mirada integral y dinámica sobre lo que cada estudiante sabe y sabe hacer, con la posibilidad de acreditarlo mediante herramientas innovadoras como un “pasaporte educativo”.
Para concluir, Taquini planteó la transición desde el concepto de Overtake —donde las nuevas formas de aprendizaje comienzan a superar al sistema tradicional— hacia un eventual Take Over, escenario en el que una nueva arquitectura educativa podría constituir un modelo alternativo superior. En ese sentido, el nuevo instituto se propone estudiar rigurosamente estas transformaciones para llevar el debate a la agenda pública sin preconcebir un modelo cerrado.
Fuente: Tn.com.ar

